lunes, 20 de febrero de 2012

CRISIS EN ESPAÑA AUN NO TOCA FONDO

MADRID, ESPAÑA, Febrero 21, 2012  -   El Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, advirtió hoy que la crisis económica en España no ha tocado fondo y que "los problemas son extremadamente graves y las medidas no serán agradables". Ojalá nuestra situación económica hubiera tocado fondo! No es así", lamentó.

Estas palabras pronunciadas por el jefe de gobierno español, muestran un panorama bastante desolador en lo que tiene que ver con la economía ibérica. Y aquí tenemos que retomar las palabras proféticas de Jesucristo Hombre, el Dr. José Luis De Jesús, cuando dijo que todo esto de la crisis que hoy se observa es solo el principio. Y si hasta ahora ha tenido una apariencia bastante dramática, nos imaginamos que lo que está por venir es aun peor.

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EDITORIAL DE LA SEMANA

Seguimos observando el cumplimento profético de las palabras del Dr. José Luis De Jesús Jesucristo hombre. Todo este acontecer noticioso que corrobora sus acertadas predicciones da cada vez más peso a la evidente presencia del Señor Dios todopoderoso en medio nuestro. Pero vale la pena reflexionar al respecto, pues los hechos que están acaeciendo y la cercanía a la gran transformación de nuestro Dios, nos permiten entender que se está también acercando el momento más decisivo en toda la historia del cristianismo a nivel de credibilidad. Es el Dr. José Luis De Jesús, la única persona que en los últimos 38 años ha mostrado la verdadera cara del pensamiento cristiano. No podemos decir que el catolicismo o el protestantismo han sido unos serios exponentes de tan Divina ideología. Por el contrario, han sido estas dos instituciones las encargadas de desvirtuar el mensaje de Cristo para el mundo. Es por eso tan importante el momento que estamos viviendo, pues a través del cumplimento de la transformación de nuestro Señor y su iglesia, el mundo va a tener por primera vez la oportunidad de entender la obra de Jesucristo en la cruz, en su resurrección, en la edificación de su iglesia y finalmente en la promesa de su transformación, donde el mundo constatara que el Señor ya había llegado y que no lo deben esperar como lo ha promulgado erróneamente el falso cristianismo institucional.