Pero existen otros costos, que corresponden a lo que se podría haber hecho "con el dinero perdido para siempre": "¿Cuantos hospitales, seminarios, escuelas, refugios para las mujeres maltratadas y sus hijos, estructuras de alimentación, clínicas gratuitas, etc., podríamos haber construido?", preguntaron. Los dos expertos, responsables de los programas VIRTUS del National Catholic Services (el Cáritas estadounidense) de protección de la infancia, detallaron todas las enfermedades psíquicas de las víctimas, los costes de largos tratamientos y los daños producidos en el interior de sus familias.
Dice un viejo adagio “OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS RAZONES”, pues son muchas las oportunidades que el Vaticano ha tenido y tiene para desarrollar esos deseos de ayudar a otros y pensamos que ese dinero desembolsado para resarcir los males y daños causados por sus ministros, no es una suma que por haberla ya pagado, les impida sacar de sus muy engordados fondos, en vista de que cuentan con fuentes muy jugosas que enriquecen todos los días sus arcas. Pero entendiendo el por qué Jesucristo hombre, ha sido tan incisivo en su ataque contra esta entidad parasitaria, encontramos claramente que una de las tantas razones para este proyecto destructivo, es el profundo amor al dinero que acompaña a esta institución desde su fundación hasta nuestros días. Pero ya le queda poco y uno de los flancos que mas van a ser golpeados es el económico.













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