CIUDAD DEL VATICANO, Febrero 18, 2012 - Nunca visto en los últimos decenios en las secretas estancias del Palacio Apostólico Vaticano. Investigadores de la Gendarmería han intervenido documentos y allanado (pero esta palabra no se usa) locales de la diplomacia pontificia. Han detectado traidores a la confianza del Papa, que está desconcertado y descontento por el clima de caos y hostilidad en esta lucha por el poder entre cardenales y altos prelados en la vigilia del Consistorio. El sábado Benedicto XVI "creará" 22 nuevos cardenales de los cuales 18, menores de 80 años, entrarán como electores en el Cónclave que consagrará al sucesor de Joseph Ratzinger.
La figura del Papa, que ha cometido algunos errores espectaculares en sus casi ocho años de pontificado, emerge cada vez más débil. El liderazgo conservador Ratzinger-Bertone es cada vez más cuestionado por las facciones de mentalidad similar fuertes en la Curia Romana. Pero también la consolidación de los grupos progresistas "desobedientes" a partir de la "Iniciativa de los párrocos" en Austria, difundida en otros países, dramatiza con la perspectiva cierta del primer cisma progresista, encabezado por el "Lutero austríaco", padre Helmut Schueller, el escándalo mayúsculo de las peleas internas y difusión ilegal de "dossiers" reservados en el Vaticano.
Las peleas no apuntan directamente al Papa, aunque lo deterioran, pero sí a su principal colaborador y amigo, el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, atacado desde hace años sobre todo por los nostálgicos de la anterior conducción como "primer ministro" del Papa del cardenal Angelo Sodano, retirado pero siempre poderosísimo.
Instituto Para las Obras de Religión (IOR), el banco del Papa está acusado e investigado por la justicia italiana de no cumplir con las normas internacionales de reciclaje y de no colaborar con los magistrados que desde hace muchos años quieren saber cuales eran las relaciones del IOR de monseñor Paul Marcinkus con el jefe masónico Licio Gelli y con la mafia.
Divide y vencerás, es una famosa frase que hace honor a la estrategia que Jesucristo Hombre, el Dr. José Luis De Jesús, ha venido implementando, como ese vasto arsenal de formas con las cuales el Dios de dioses está minando las fortalezas del Vaticano y llevándolas a una precaria condición que veremos concluida con el gran incendio que sobre esta institución del crimen manifestará.













0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada