viernes, 17 de febrero de 2012

SENEGAL, DICE YA NO MAS

DAKAR, SENEGAL, Febrero 18, 2012  -  Protestas en Senegal ante golpe de estado constitucional. Miles de opositores a la tercera candidatura del presidente senegalés Abdoulaye Wade, protestaron hoy aquí contra un eventual "golpe de estado constitucional" frente a las elecciones del próximo 26 de febrero. Sus opositores le reclaman ahora iguales principios a aquellos que lo mantuvieron en la silla presidencial por 12 años.
Los pueblos no aguantan más represión, ni más corrupción, por parte de sus gobernantes, que como lo ha aseverado Jesucristo Hombre, el Dr. José Luis De Jesús, al proclamar que cabezas rodarán por efectos de que ya los pueblos están desencantados con sus mandatarios y esto es algo que a diario estamos viendo como se manifiesta.

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EDITORIAL DE LA SEMANA

Seguimos observando el cumplimento profético de las palabras del Dr. José Luis De Jesús Jesucristo hombre. Todo este acontecer noticioso que corrobora sus acertadas predicciones da cada vez más peso a la evidente presencia del Señor Dios todopoderoso en medio nuestro. Pero vale la pena reflexionar al respecto, pues los hechos que están acaeciendo y la cercanía a la gran transformación de nuestro Dios, nos permiten entender que se está también acercando el momento más decisivo en toda la historia del cristianismo a nivel de credibilidad. Es el Dr. José Luis De Jesús, la única persona que en los últimos 38 años ha mostrado la verdadera cara del pensamiento cristiano. No podemos decir que el catolicismo o el protestantismo han sido unos serios exponentes de tan Divina ideología. Por el contrario, han sido estas dos instituciones las encargadas de desvirtuar el mensaje de Cristo para el mundo. Es por eso tan importante el momento que estamos viviendo, pues a través del cumplimento de la transformación de nuestro Señor y su iglesia, el mundo va a tener por primera vez la oportunidad de entender la obra de Jesucristo en la cruz, en su resurrección, en la edificación de su iglesia y finalmente en la promesa de su transformación, donde el mundo constatara que el Señor ya había llegado y que no lo deben esperar como lo ha promulgado erróneamente el falso cristianismo institucional.