FLORIDA, EE.UU., Agosto 3, 2012 - Pánico financiero en Miami por las investigaciones fiscales a los activos de extranjeros. Cunde la alarma en Brickell, el barrio financiero de Miami. Sus clientes internacionales están transfiriendo apresuradamente los depósitos a paraísos fiscales, como Panamá y las Islas Caimán, ante el temor de que sean investigados por la Hacienda estadounidense. La alarma se debe a que Hacienda o IRS (Internal Revenue Service), ordenó a los bancos que deben informar sobre los activos e intereses generados de todos sus clientes no estadounidenses. En juego se encuentran US$14.000 millones, al menos en Florida.
Los bancos en EE.UU., particularmente en Florida, siempre han sido muy generosos en aceptar cuentas de clientes extranjeros, sin residencia en el país, ya que usualmente depositan grandes cantidades de dinero, aunque muchas veces de origen dudoso. De hecho, en Miami se dice popularmente que la avenida Brickell no ha sido edificada con cemento sino con el dinero desviado en Latinoamérica por gobernantes, políticos, narcos y empresarios. En los últimos años, las autoridades judiciales estadounidense se han puesto a investigar el origen de esos fondos, han logrado congelar cuentas, decomisado fortunas e, incluso, han hecho arrestos por presunto lavado de dinero, proveniente de Latinoamérica.
Jesucristo Hombre, el Dr. José Luis De Jesús fue muy claro al advertir que este seria un tiempo de sacar a la luz la podredumbre que los gobiernos de la mano con el sector privado y de una manera muy especial el sector financiero han venido ejerciendo todo tipo de actos corruptos, que les han generado unas jugosas ganancias, pero les llegó la hora, se acerca el cambio.













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