CIUDAD DEL VATICANO, ITALIA, Agosto 27, 2012 - Las finanzas de la Iglesia Católica son casi tan turbias como sus escándalos sexuales. La Iglesia Católica, particularmente en las diócesis de Estados Unidos, enfrenta serias dificultades económicas, sobre todo por las compensaciones millonarias que han tenido que pagar a víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes, utilizando para evitar la quiebra prácticas poco transparentes financieramente. En los últimos años, cierto sector de la Iglesia Católica ha caído en una espiral de desprestigio a causa de los escándalos de abuso sexual en que han incurrido algunos de sus miembros, mismos que le han costado valiosas pérdidas en sus finanzas institucionales.
Una investigación periodística llevado a cabo por The Economist (teniendo al alcance documentos jurídicos, gubernamentales y testimonios de fuentes primarias) revela que, al menos en EE.UU., no son pocas las diócesis que enfrentan serios problemas de liquidez, esto por las compensaciones económicas que han estado obligadas a ofrecer a víctimas de abuso sexual: más o menos US$1 millón por cada víctima de un sacerdote. 8 diócesis se han declarado en bancarrota, entre ellas la de San Diego, la de Tucson y la de Milwaukee, además de otras organizaciones como los Hermanos Cristianos Irlandeses, una división jesuita regional (y se dice que la de Honolulu lleva el mismo rumbo).
Jesucristo Hombre, el Dr. José Luis De Jesús lo dijo y se esta cumpliendo a cabalidad. Lo interesante de este proceso destructor que esta viviendo la máxima entidad del crimen a nivel mundial, se refiere a las consecuencias que están a diario consumiendo no solo las finanzas de muchas diócesis, en este caso las de Estados Unidos, sino también el deterioro de la imagen por abusos sexuales masivos cometidos por sus ministros pedófilos. El tiempo de su destrucción ha llegado.













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